Alevin

Entrenamientos de Fútbol Alevín

Descubre la guía definitiva de ejercicios de tecnificación, coordinación y agilidad.

A los 10 y 11 años, el jugador se encuentra en la fase sensible de aprendizaje motor. Es el momento perfecto para automatizar gestos técnicos y desarrollar la coordinación sin cargas pesadas. Aquí encontrarás rutinas diseñadas por expertos.

Aprende a ocupar espacios y tomar decisiones rápidas antes de recibir el balón.

Mejora la frecuencia de paso y el equilibrio, la base de un buen futbolista.

Dominio total del balón: control, pase, regate y finalización.

La velocidad del juego nace en el control. En este ejercicio, trabajamos el rebote contra pared o superficie elástica para mejorar la recepción con el interior y el empeine. Clave: Mantener el cuerpo perfilado y atacar el balón.

El fútbol moderno exige cambios de ritmo. Con este circuito de conducción en zig-zag, obligamos al jugador a usar ambas piernas y bajar su centro de gravedad para girar más rápido. Objetivo: Balón siempre pegado al pie.

El fútbol moderno se decide en espacios reducidos. Con la escalera de agilidad entrenamos la conexión mente-músculo para conseguir unos «pies rápidos». Fundamental para mejorar la capacidad de reacción.

El trabajo con vallas no es solo para saltar más alto, es para saltar mejor. Enseñamos al jugador la biomecánica correcta del impulso y, sobre todo, del aterrizaje para proteger rodillas y tobillos.

¿Qué talla de balón deben usar los alevines (10-11 años)?

Lo ideal es la Talla 4. Es el tamaño reglamentario para fútbol 7 y 8 en estas edades, facilitando el aprendizaje técnico sin dañar las articulaciones.

¿Es recomendable el entrenamiento de fuerza a esta edad?

Respuesta: Sí, pero siempre con el propio peso corporal (autocargas), gomas elásticas o superficies inestables. No se recomienda el uso de pesas pesadas, pero sí trabajar la fuerza explosiva y el «core».

¿Cuánto tiempo deben durar estas sesiones extra?

Respuesta: Recomendamos sesiones de tecnificación de 30 a 45 minutos para mantener la máxima concentración e intensidad sin llegar al agotamiento físico excesivo.